Dermatitis atópica: niños muy inteligentes, activos pero sensibles emocionalmente


Estado emocional de paciente atópico

Desde que nació su bebe, habrá notado que tiene un carácter especial. Es muy sensible a los ruidos, su sueño puede ser superficial y ser muy irritable. Al crecer, usted habrá percibido que tiene una compleja personalidad: son inteligentes, inquietos, inestables y muy sensibles. Al estar en una nueva situación social, Al principio pueden ser retraídos, pero al tomar confianza se tornan muy inquietos y demandantes.

Son “diferentes” a los demás niños, siendo el espectro de el estado emocional el niño extremadamente tímido y retraído a el “niño problema” que nunca se detiene y es irreverente: podrá tener una o varias de las siguientes características: no se les acaba la pila, le sorprenderán por su buena memoria y capacidad de asociación, su sensibilidad al enfrentarse a situaciones emocionales y empatizar con los sentimientos de otras personas, su poco miedo a situaciones nuevas y su tendencia a explorar y socializar, tienden a ser simpáticos pero llegan a cansar por la gran cantidad de energía que tienen. En la escuela son muy comprometidos con los estudios pero se distraen fácilmente ya que aprenden mucho más rápido que el grueso del grupo y se distraen con facilidad, se toman muy apecho los regaños y con frecuencia se estresan si no logran buenas calificaciones. Son muy sensibles al rechazo y en ocasiones se vuelven manipuladores logrando manejar la dinámica de la familia.

La apariencia de los infantes con eczema severo, especialmente si es facial, puede llegar a limitar las expresiones de afecto de los padres, actitud que influye en su estado emocional. Los niños mayores pueden afectarse por el rechazo que sienten de su entorno social y tienden a esconder sus lesiones usando prendas largas y evitando participar en actividades al aire libre, todos estos hechos van contribuyendo a formar una personalidad particular Frente a esta situación es frecuente que los padres adopten actitudes de sobre protección; postura que puede resultar contraproducente, ya que los niños aprenden fácilmente a manipular al padre sobre protector, entorpeciendo su tratamiento

El estrés emocional puede incrementar significativamente el prurito en los pacientes con dermatitis atópica, sin embargo el mecanismo es poco entendido. En estos casos la pasiflórina en jarabe puede ser utilizada para disminuir la ansiedad y el estrés, con ello la comezón. Cuando el estrés es demasiado y se relaciona directamente con los brotes de eccema, Algunos niños y sobretodo en adultos, llegan a requerir medicamentos de prescripción como Tafil o Rivotril (estos son de uso exclusivo bajo supervisión médica).

El sueño en los niños atópicos suele ser muy superficial, caracterizándose por poder permanecer despierto hasta altas horas de la noche y poder levantarse muy temprano. Al ir pasando el tiempo la deuda de sueño cobra su factura y el niño no descansa ni completa durante las horas normales en que debería de dormir, volviéndolos irritables y apáticos.

Además, el sueño se ve alterado durante cada brote, lo que hace que los pacientes estén cansados e irritables durante el día. El niño puede rascarse vigorosamente aun dormido. Además si el niño no duerme bien, no crece y condiciona baja estatura y caída de pelo.

La lavanda (Lavándula angustifolia), es útil en el eccema para reducir la ansiedad y el insomnio. En forma de masajes, puede contribuir a reducir el estrés y puede que se obtengan algunos beneficios para ayudar a la relajación.

Algunos estudios han comprobado el efecto beneficioso del ejercicio, probablemente debido a su impacto positivo sobre las emociones, aunque algunos deportes deben ser evitados en la fase más activa del eczema.

Esto sin contar de que las lesiones repetirán con frecuencia y puede usted frustrarse por no ver mejoría duradera en la piel (o la rinitis) que afectan a su hijo a pesar de ser estricto con las indicaciones

Aprenda a conocer el carácter de su niño, ya que el trato y cuidado de el suelen ser cansado y desesperante por la gran cantidad de energía que demandara de su persona; no permita que tome el control de las situaciones, dele plataforma para crecer pero contención para que no se torne manipulador y “niño problema”

Muchos médicos ignoran en gran medida el impacto emocional del eczema o minimizan su importancia. No permita caer en esta rutina de “es normal” y “no pasa nada” ya que es en esta etapa cuando se forma parte del carácter del niño y la dinámica familiar se trastoca. No deje de comentarlo cuantas veces sea necesario. Hay diferentes grupos de apoyo para pacientes y familiares de pacientes donde podrá ventilar sus inquietudes y recibir información adicional de cómo enfrentar este padecimiento.

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Verónica Llorens * Barcelona  España * 646 711 105 *